La verdad al principio ser zurda era todo un pedo... mmm... lo sigue siendo, aunque ya no tanto. Soy la única zurda en mi familia y en el kinder también lo fui, así que el "gran descubrimiento" no me hizo sentir especial, me hizo sentir anormal.
¿Por qué todos escriben con la misma mano menos yo? ¿El doctor me tiró cuando nací? Mamá, ¿por qué lloras? ¿Por qué papá no ha regresado de la tienda?
Lo más difícil de ser zurdo es escribir. Afortunadamente, nunca me obligaron a cambiar de mano, ni siquiera mi abuela que era super religiosa y quien probablemente pensaría que yo estaba poseíada por un demonio. Otra cosa que he notado es que todos los amigos zurdos que tengo escriben con la mano en una posición llamada "gancho", ésa que parece que se van a romper el brazo. Supongo que a ellos los forzaron a escribir así, porque en el kinder te dicen que el cuaderno siempre tiene permanecer en una forma vertical. Lo que es una tortura para los zurdos, aunque yo no escribo así. Por lo mismo de que era la única en mi salón, creo que las maestras no se preocuparon mucho y me abandonaron a mi suerte. Así que tuve que aprender a mi manera, pero no fue tan difícil, de lo único que tenía que preocuparme era de agarrar el asiento a la izquierda, debido a que la falta de espacio hacía que se desataran unas batallas de codazos legendarias.
Uno de los mayores problemas era que recargaba la mano en el papel y ésta se deslizaba justo del lado donde acaba de escribir, así que el grafito o la tinta terminaban embarrados en la hoja, mi mano quedaba manchada y mi trabajo era calificado como sucio. Pero gracias a los grandes avances tecnológicos, ahora la tinta de las plumas se seca al instante y los maestros te piden los trabajos a computadora. Aun así, sigo sin poder usar plumas de gel.
Sin embargo, desde la secundaria he vuelto a sufrir porque casi no hay bancas para zurdos y para acomodarte en la de diestros tienes que torcer la mitad del cuerpo y encorvarte un poco, infundando el miedo a que un día de estos amanezcas pareciendo Quasimodo.
Lo chido es que, gracias a la escasez de productos zurdorianos y a la discriminación, he adquirido habilidades como ambidiestra. Soy capaz de usar un abrelatas sin mucho esfuerzo, manejar una computadora decentemente, tejer bufandas, cortar sin irme chueco (esto me costó un huevo lograrlo), y cocinar unos ricos hot cakes.
Luego me enteré que hay un día de los zurdos ¿pueden creerlo? ¡Poco a poco dejaremos de ser una minoría para convertirnos en los reyes del mundo! MUAJAJAJA
Aunque tomará unos años, eso sí, pero por lo mientras seguiré feliz de la vida venciendo a los diestros en Tetris.