07 agosto 2011

Cuando hay agua, pero una no tiene sed.

Thousands have lived without love, not one without water.
W.H. Auden

Nunca me ha preocupado el quedarme sola, en el sentido de no tener una pareja con quien compartir mis sueños bizarros, procrear nuestros engendros y gastar nuestras pensiones de jubilación en clínicas del IMSS. Cuando me imagino a mí misma dentro de 20 años, no importa la cantidad de escenarios que ponga en mi mente, no hay un novio/esposo por ahí; si de casualidad lo hay, es un abogado/doctor/chef que trabaja 12 horas diarias y con quien a veces tengo sexo.

  Tal vez por eso no entiendo a aquellas personas que temen quedarse solitarias y rodeadas de mascotas para llenar el vacío como si no existieran los amigos o las pasiones, ni tampoco entiendo a los que se hunden en la depresión porque terminaron con sus parejas. Sí, es difícil y doloroso, pero no es el fin de mundo, hay cosas más importantes que tirarte en tu cama a berrear más de lo debido. Por otro lado, puede ser fácil para mí decirlo porque nunca he pasado por un rompimiento trágico -y eso que he tenido relaciones caóticas- digo, sí le sufro un rato pero a los dos o tres días se me pasa y opto por ocuparme en cosas de mayor relevancia.

   En sí el amor no es de gran prioridad en mi vida. Si termino casada con alguien que se desvive por mí y viceversa, qué chido y si no, también. No sé, simplemente esto del sentimentalismo no se me da, como que no estoy diseñada para esto de las relaciones amorosas y aunque algunos me han dicho que es miedo a ser lastimada, lo he analizado y no. No me importa si me lastiman porque eso siempre pasa, es más bien que soy egoísta y no estoy dispuesta a compartir el trono en un mundo que yo he construido. Eso.

27 julio 2011

Estela vs la literatura

Puedo ignorarla todo el día, mientras no me olvide de alimentarla. Puedo pasar horas en la computadora, viendo películas o algún programa que ella considere tonto y trivial, mientras la deje dormir en paz. Puedo pasar más tiempo con el perro y a ella no le interesa, mientras cada mañana la caja tenga arena fresca y lista para usar.
Sin embargo, lo que no me tolera es que le ponga más atención a un libro que a ella. Lo considera imperdonable. El otro pecado capital. Odia cuando alargo mi brazo y no es para acariciarla, sino para tomar un maldito libro de mi estante ¡TRAIDORA! Así que procede a morderme (no fuerte, pero sus colmillos son muy afilados), salta sobre mí y si de plano no puede obtener mi atención entonces ataca al inocente libro. Al compuesto de papel y letras que de culpa lo único que tiene es la de ofrecerme mejores realidades. Estela toma vuelo y se lanza contra la portada como si quisiera plasmarse en ella, ser la trama de mi atención. Y cuando por fin logra su cometido, yo sólo la miro con un gesto entre la exasperación y la burla y le digo: "Gata loca iletrada".

22 julio 2011

Síndrome de Amaranta

Múltiples veces al día mis ojos mis oídos se saturan de líneas, poemas y canciones que retratan al ser no-amado y su temor a ser enterrado sin dejar a un viudo que se encargue de los arreglos funerarios. Docenas de claveles blancos; eran sus favoritos. Y son tantos los lastimeros que han sido rechazados y abandonados que a pesar de todo siguen esperando, temerosos al punto de pesimistas, pero con una poquita de ilusión. 

Ahora pregunto: ¿qué hay de nosotros? Los que carecemos de la capacidad de sentir algo más profundo por otro ser humano; los que no nos abrumamos, al contrario, nos deleitamos con la visión de un futuro fraternizados con la soledad. Nosotros. Los Amarantos: aquellos que aunque no consiguen querer, no pueden vivir sin el otro.

07 julio 2011

La tragedia de la botella.


Muy pocos lo notan, muy pocos lo saben, pero es verdad. Sabes que tu especialidad es el auto-boicot. Buscas drama donde no hay más que migajas. Tu meta es hacerte la vida una tragedia, no a la griega porque no hay oráculos que te predestinen ni Sófocles que estén dispuestos a narrar tu irrelevante historia. Entonces te tienes que encargar de todo tu sola.

Nadie te ha visto hacer un berrinche. Gritarle a otros envuelta en lágrimas no es lo tuyo, tampoco azotar cosas contra la pared. Oye, no tiene la culpa de tus desbalances. Todo ocurre en tu mente y ahí se queda. Por fuera ni te inmutas. Eres pasiva. Vale madres para los demás. Sí, la indiferencia es un juego en el que sabes ganar. No obstante, en el fondo estás consciente de que no te vale madres. Te duele. Te molesta. Te hace querer hacerle la vida imposible a todos. Desgraciadamente, el problema es tu torpeza para expresar tus emociones. No discutamos eso ahora. Recuerdas que una vez alguien que solía ser cercano a ti te escribió en la última hoja de tu cuarderno: "Eres una botella de cristal puesta en un estante esperando a que alguien llegue y la abra pero ese alguien debe tener mucho cuidado porque si la rompe cosas muy malas pueden suceder". Así mero. Pinches botellas que se rompen al menor movimiento.

¿Mas no es por esa razón que escribes? ¿Para compensar tus pobres habilidades sociales y emocionales? ¿Para recordarte a ti misma que no eres ni un iceberg ni un robot? Todo esto es un embudo cerebral para los dramas que te tienes bien guardados. Bajo llave y candado. Aquí nadie te dice nada. Excepto tú misma cuando te relees y piensas: "Ay, qué mamada".

01 mayo 2010

Sobre ser zurda y así

Hoy que decidí tomarme un par de horas libres, así out of de blue, me puse a pensar sobre mi zurdez o zurdidad o como quieran decirle. Y sí, me gusta ser zurda. Es padre. Ned Flanders es mi ícono.


La verdad al principio ser zurda era todo un pedo... mmm... lo sigue siendo, aunque ya no tanto. Soy la única zurda en mi familia y en el kinder también lo fui, así que el "gran descubrimiento" no me hizo sentir especial, me hizo sentir anormal.

¿Por qué todos escriben con la misma mano menos yo? ¿El doctor me tiró cuando nací? Mamá, ¿por qué lloras? ¿Por qué papá no ha regresado de la tienda?


Lo más difícil de ser zurdo es escribir. Afortunadamente, nunca me obligaron a cambiar de mano, ni siquiera mi abuela que era super religiosa y quien probablemente pensaría que yo estaba poseíada por un demonio. Otra cosa que he notado es que todos los amigos zurdos que tengo escriben con la mano en una posición llamada "gancho", ésa que parece que se van a romper el brazo. Supongo que a ellos los forzaron a escribir así, porque en el kinder te dicen que el cuaderno siempre tiene permanecer en una forma vertical. Lo que es una tortura para los zurdos, aunque yo no escribo así. Por lo mismo de que era la única en mi salón, creo que las maestras no se preocuparon mucho y me abandonaron a mi suerte. Así que tuve que aprender a mi manera, pero no fue tan difícil, de lo único que tenía que preocuparme era de agarrar el asiento a la izquierda, debido a que la falta de espacio hacía que se desataran unas batallas de codazos legendarias.

Uno de los mayores problemas era que recargaba la mano en el papel y ésta se deslizaba justo del lado donde acaba de escribir, así que el grafito o la tinta terminaban embarrados en la hoja, mi mano quedaba manchada y mi trabajo era calificado como sucio. Pero gracias a los grandes avances tecnológicos, ahora la tinta de las plumas se seca al instante y los maestros te piden los trabajos a computadora. Aun así, sigo sin poder usar plumas de gel.

Sin embargo, desde la secundaria he vuelto a sufrir porque casi no hay bancas para zurdos y para acomodarte en la de diestros tienes que torcer la mitad del cuerpo y encorvarte un poco, infundando el miedo a que un día de estos amanezcas pareciendo Quasimodo.

Lo chido es que, gracias a la escasez de productos zurdorianos y a la discriminación, he adquirido habilidades como ambidiestra. Soy capaz de usar un abrelatas sin mucho esfuerzo, manejar una computadora decentemente, tejer bufandas, cortar sin irme chueco (esto me costó un huevo lograrlo), y cocinar unos ricos hot cakes.

Luego me enteré que hay un día de los zurdos ¿pueden creerlo? ¡Poco a poco dejaremos de ser una minoría para convertirnos en los reyes del mundo! MUAJAJAJA
Aunque tomará unos años, eso sí, pero por lo mientras seguiré feliz de la vida venciendo a los diestros en Tetris.


19 enero 2010

Anécdota enfermiza

Me deprimo.
La comida apenas sabe, no dan ganas de comer. Los pulmones duelen de tanta tos. La cara duele de tanto estornudar. Bañarse está prohibido y salir ni se diga, mas que para sacar al perro. Y peor si se anda sin zapatos "¡10 Aves Marías y 20 Padres Nuestros!". Pero el señor Benzonatato viene cada 8 horas con sus perlitas y destapa mi miseria. Snif de alegría. Tampoco me olvido de usted señor Broncolín.
Mi madre dice que es producto del estrés del pseudo-fraude del que fui víctima esta semana. Bueno, después de haberte metido la superación personal por el culo para depurarte con un contrato condicionado ¿quién no se sentiría mal? Sin embargo, las experiencias ayudan buenas o malas, ¡sí, señor! qué razón tenía mi abuela: "Hay que sacarle jugo a todo, hasta las cebollas". Y aunque esta cebolla me hizo llorar no creo que haya sido eso lo único que me enfermó. Yo pedí un deseo y se me cumplió tarde pero temprano. Todos los inviernos me enfermo y el invierno en que eso no suceda morirá un perrito y saldrá en las noticias.
En la otra mano, ya entro a la escuela dentro de dos semanas y este semestre llevaré una materia que me enseñará a hacerle la vida miserable a mis alumnos (cuando tenga) ¡Mua-ja-ja!, además de que será impartida por la maestra que más admiro en el mundo. Suspiro prolongado.
Por cierto, una parte de mí extraña escribir ensayos (wtf?!)

02 enero 2010

Compañía de Suicidos, S.A. de C.V.

No sé si la mala experiencia de estas fechas de fin de año le pegó fuerte a mi subconsciente o si comí demasiados romeritos, pero esto fue soñado la madrugada del 1 enero del año nuevo. ¿Fue una indirecta, subconsciente? ¿Por eso últimamente me has hecho escuchar música deprimente a madres y escribir mierdas emo? Además creo que interviene el hecho de haber leído El club de los suicidas de R.L. Stevenson (aunque tiene mil años que lo leí...)

.....

Bienvenu! Bienvenu! Pasad a mi despacho, por favor. Tomad asiento, si os place. ¿Qué le trae por aquí? ¡Oh, pero qué pregunta es esa, si es más que obvio! Disculpe por la tardanza pero es que en estas épocas del año estamos completamente saturados. Usted sabe: la crisis económica, la sobrepoblación, la falta de esperanza, LA DEPRESIÓN, pero eso sí, siempre dispuestos a ayudar al que más lo necesite. ¿Ya le dijeron cómo es el proceso? ¿No? Bueno, ahora mismo se lo explicaré, pero primero, ¿ya checó los paquetes que tenemos? Mire éste, cuenta con una cápsula de cianuro extra en caso de que la primera no funcione. ¿O qué tal éste? Le ofrece los edificios más altos de la ciudad con una caída mortal 100% garantizada y a un precio super económico, eh... Bueno, como si suicidarse fuera muy caro, ja ja. O si le gusta más lo natural también tenemos estos acantilados, fíjese que lugares tan preciosos...Oh, se decidió por el del ahorcado. Es usted de los pocos valientes, a la mayoría no les gusta el dolor prefieren morir sin darse cuenta. Los suicidios Sylvia Plath son de los más solicitados.

Antes que nada lo que tiene que hacer es llenar este formulario y firmar esta carta en la que nos excluya de toda responsabilidad en caso de que el intento fracase, y por el cual no habrá un reembolso. Por cierto, ¿piensa pagar en efectivo o con cheque? Efectivo ¡Perfecto! Así nos ahorramos problemas ¿verdad? Porque en estos tiempos, ya no se sabe. Muy bien, ahora procederé a hacerle algunas preguntas, ¿ok? Veamos... ¿Cómo supo de nosotros?...ajá... ¿Cuáles son sus razones para cometer suicidio?...ooh ya veo... está fatal ¿eh?... Mmmm... ¿Había intentado suicidarse anteriormente?... ¿Cuántos intentos?¿Qué métodos utilizó?...mmhm... Por último y más importante, ¿su decisión es segura? ¿Podemos confiar plenamente en que no se arrepentirá al último momento? Porque de ser así, tampoco habrá reembolso, además de que hay otras personas esperando su turno y eso nos haría perder tiempo valioso ¿lo entiende, verdad? Sin embargo, sólo para asegurarnos firme esta otra carta. Con sus iniciales en la esquina superior derecha, por favor. ¡Excelente! Eso es todo por ahora. Desde este momento lo único que usted tiene que hacer es esperar. Recuerde que una vez cerrado el trato tiene enteramente prohibido mantener contacto con el exterior, debe permanecer en casa hasta que uno de nuestros agentes lo busque, quien se presentará dentro de 3 a 5 días hábiles, es entonces que se llevará a cabo el cometido ¿de acuerdo? De acuerdo.

Bueno, fue todo un placer haber hecho negocios con usted, déjelo todo en nuestras manos. Vaya a casa, tómese una botella de su licor preferido, fúmese cajetillas de cigarros enteras, escriba poemas, y no olvide mirarse siempre al espejo para recordarse a sí mismo lo miserable que es. Buenas tardes y
adieu pour toujours!

29 mayo 2009

Objetos Perdidos

-¡Vamos, encuéntrala!

El perro se paseaba por todos lados, pasando su nariz por todos los rincones posibles: sobre las alfombras, debajo del escritorio, detrás de la lavadora, entre las macetas, pero nada. Correteaba por toda la casa ansiosamente como un niño pequeño que busca a su mamá, desesperado se metía una y otra vez en el mismo cuarto buscando entre la ropa sucia y las sábanas enrolladas sin éxito alguno. Hasta me había puesto esa mirada clemente que suele hacer y le queda tan bien cuando quiere que le dé de mi comida para que le abriera las puertas de los armarios. Nada. Olfateaba y olfateaba sin cansarse. Atrás de las cortinas y dentro de los botes de basura llenos de envolturas de dulces. Su frustración iba en aumento, soltó un sollozo agudo y profundo para decirme que se rendía, al menos así lo interpreté. Con la cabeza baja, que parecía de algodón, se dirigió cansado hacia donde estaban sus platos para tomar un poco de agua. Creí que se tiraría en el piso completamente resignado a esperar a que Andy saliera por su cuenta, pero continuó, aunque con menos ganas con las que había empezado. Ya habían pasado veinte minutos de la búsqueda, y ni siquiera yo sabía dónde estaba.

-¡¿Andy?! –grité desde el pasillo. El eco de mi voz fue solamente recibido por los muros y respondido por el silencio.

Esta vez era yo quien retomaba la búsqueda. Pasaba por los mismos rincones por donde había pasado el perro mientras decía: “¡Andy, sal! El juego ya se acabó”. Silencio. Intrigante silencio. No sabía si estaba más molesta que preocupada, pero sentía el temor alojado en mi garganta impidiéndome llamarla con claridad. “Deja de hacerte la payasa que no es divertido”. Abrí de nuevo los armarios para buscarla entre la ropa colgada, mas sólo encontré el olor a suavizante. Debajo de las camas camuflada por los zapatos y los montones de cajas llenas de recuerdos olvidados. Busqué en la montaña de ropa sin doblar, detrás del refrigerador, y hasta en la parte de arriba del librero, pero su ausencia era la única presente. Al igual que el perro decidí abandonar la misión y dejar que Andy saliera cuando le diera la gana. En eso, recordé el lavabo para lavar la ropa y que nunca se usó pero había muchas cubetas debajo de él y probablemente ella estaría ahí riéndose dentro de su álamo improvisado. Cuando llegué las cubetas estaban todas dispersas y no había nadie riéndose, entonces sentí algo. Algo fuera de lugar. Miré hacia el boiler que estaba a lado, no tenía nada en particular, pero algo no cuadraba. Eso mismo hizo que por alguna razón mi vista se fuera hacia arriba. La malla de alambre que habíamos puesto en ese hueco de pared para que no entraran las palomas estaba casi completamente desprendida como una débil hoja de otoño. Un viento frío e intruso irrumpía para decirme lo que yo ya sabía…

Andy se había ido.

11 abril 2009

Desde el suelo te pregunto

¿Cómo se supone que debería sentirme si no dormí mas que 4 míseras horas y eso porque la luz del sol entraba violándome por la ventana de mi cuarto?

Mis horarios de sueño están completamente desajustados, como un Drácula atrofiado que sólo quiere dormir en el día y andar jodiendo o que me jodan en la noche. Sintiéndome mierda pisoteada por zapato Prada porque no puedo hacer mi ensayo del Ícaro lamentado que por querer tocar el sol se le quemaron las alas y valió madres. Tal vez así me siento yo, cada vez que quiero llegar lo más lejos, cuando estoy dispuesta a arriesgarme y darlo todo, la cera que sostiene mi esquelético artefacto es derretida por encendedores Bic. Así de patético es. Pero para mí nadie es patético, sólo los que me caen mal. Creo que soy demasiado buena amiga y siempre espero que los demás sean así, dando consejos desde el suelo guacareado por sueños perdidos, personas lejanas, lágrimas secretas y sopas instantáneas.

No me importa quedarme toda la noche despierta para consolar a Joe (o a quien sea) hasta saber que el día siguiente lo sentirá mejor que toda su apestosa semana pasada. Porque la depresión ya no encuentra espacio en el cuerpo, creyendo que toda su vida estará privada de oportunidades, que sólo se siente como un ave mensajera y la estabilidad que tanto anhela sólo la encontrará mencionada como algo inalcanzable en canciones de Bright Eyes y cuentos de hadas.

¿Y cómo se supone que te debes sentir cuando después de echarte todo este lío mental el otro sólo te mira, niega con la cabeza y te dice: “Estás bien pinche loca”?

09 enero 2008

The dragon in the castle

There's no time for running out
from our enemies' bad tricks
in my early years of living
nobody scared me the most

My only brother has
turned against me for
beating up the door
let's go to the cupboard

And when you finally found us
you realized someone's missing
you were the dragon in my castle
and it's time for you to go...