22 julio 2011

Síndrome de Amaranta

Múltiples veces al día mis ojos mis oídos se saturan de líneas, poemas y canciones que retratan al ser no-amado y su temor a ser enterrado sin dejar a un viudo que se encargue de los arreglos funerarios. Docenas de claveles blancos; eran sus favoritos. Y son tantos los lastimeros que han sido rechazados y abandonados que a pesar de todo siguen esperando, temerosos al punto de pesimistas, pero con una poquita de ilusión. 

Ahora pregunto: ¿qué hay de nosotros? Los que carecemos de la capacidad de sentir algo más profundo por otro ser humano; los que no nos abrumamos, al contrario, nos deleitamos con la visión de un futuro fraternizados con la soledad. Nosotros. Los Amarantos: aquellos que aunque no consiguen querer, no pueden vivir sin el otro.

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