27 julio 2011

Estela vs la literatura

Puedo ignorarla todo el día, mientras no me olvide de alimentarla. Puedo pasar horas en la computadora, viendo películas o algún programa que ella considere tonto y trivial, mientras la deje dormir en paz. Puedo pasar más tiempo con el perro y a ella no le interesa, mientras cada mañana la caja tenga arena fresca y lista para usar.
Sin embargo, lo que no me tolera es que le ponga más atención a un libro que a ella. Lo considera imperdonable. El otro pecado capital. Odia cuando alargo mi brazo y no es para acariciarla, sino para tomar un maldito libro de mi estante ¡TRAIDORA! Así que procede a morderme (no fuerte, pero sus colmillos son muy afilados), salta sobre mí y si de plano no puede obtener mi atención entonces ataca al inocente libro. Al compuesto de papel y letras que de culpa lo único que tiene es la de ofrecerme mejores realidades. Estela toma vuelo y se lanza contra la portada como si quisiera plasmarse en ella, ser la trama de mi atención. Y cuando por fin logra su cometido, yo sólo la miro con un gesto entre la exasperación y la burla y le digo: "Gata loca iletrada".

1 comentario:

Berú dijo...

Y de fondo escuchamos el grito desesperado de Marlon Brando: "ESTELAAAAAAAAAA!!!"
P.D.:Me cagan los gatos ¬¬"